Mucho se habla sobre si estamos preparados los occidentales para entender el arte contemporáneo que nos está llegando de Oriente y en qué medida somos capaces de interpretar correctamente símbolos ajenos a nuestra tradición, aprehendiendo las intenciones con las que las obras fueron creadas. Esta misma preocupación es manifestada por el artista chino Jin Shi y el comisario de su exposición en Magee Art Gallery, Bao Dong, en su correspondencia previa a la exposición que hoy se puede visitar en la Galería.
Dentro del programa de PHE 09 y bajo el tema Lo cotidiano encontramos “Realidad no Realista”, la primera exposición individual de Jin Shi en España, cuya obra se pudo ver en la 7ª Bienal de Shanghai en 2008 o este año en la exposición colectiva “Big World: Chinese Contemporary Art” en el Chicago Culture Center. Para su exposición en Madrid el artista ha creado una serie de triciclos que, a modo de microcosmos, reflejan pedazos de realidad encarnados en pequeños negocios móviles como un Karaoke, un spa para los pies, un billar o un juego de pesca. Cada uno de ellos está provisto con todos los objetos necesarios para desarrollar su actividad, resultando un conjunto abarrotado de enseres que denotan un gusto extremo por el detalle, llegando incluso a rozar el fetichismo.
Sobre el significado del detalle en la obra de Jin Shi se podría hablar largamente. Para el artista el detalle está indefectiblemente unido al trabajo manual. Construir con sus propias manos (como los palomares que hacía cuando era pequeño) es una batalla ganada al mercado y, al mismo tiempo, una lucha contra la pereza y la comodidad. Esto remite directamente a la noción de esfuerzo. Para Jin Shi el proceso es fundamental y el detalle da fe de ello en la obra acabada. Así, el tiempo empleado en fabricar cada una de las piezas queda encerrado en su interior aportándole a la obra el estatus de realidad. En la Galería Magee Art las piezas repartidas por el espacio aparecen a modo de grandes animales dormidos a los que el espectador molesta curioso de contemplar todos los detalles, ansioso por tocar e incluso por darle uso a aquellos mundos de fantasía diaria descontextualizados.
Pero aún hay otra intención: Jin Shi quiere, además, dar a conocer el modo de vida de las clases más pobres, en las que se da una acumulación desmedida de pequeños objetos que se trasladan de un lugar a otro. Resulta curioso que cuanto más se tiene menos se acumula. Mientras la tendencia de la clase media-alta se enfoca hacia el minimalismo doméstico, pocos objetos en espacios amplios, las clases bajas van amontonando objetos en los reducidos espacios de los que disponen. Definitivamente el concepto de reciclaje no es propio del que no siente necesidad. Buscarle otros usos a un objeto independientemente del uso para el que haya sido concebido, no es una acción que se encuentre dentro de la dinámica del mercado, sino más bien en sus afueras.
Puede que esta lectura más social no sea la prioritaria en el discurso de Jin Shi y de su curador Bao Dong, pues ambos, en la correspondencia -de lectura obligada- que mantienen vía email y que podemos encontrar en el catálogo de la exposición, manifiestan su preocupación por encontrar un título que refleje la intensidad ontológica de la exposición.
“Realidad no Realista” pretende trasmitir que existe una realidad que al constituirse en un discurso ha quedado tan alejada de lo real que se ha convertido en irreal.
Este planteamiento a pesar de su espectacularidad no posee demasiada coherencia, pues ya sabemos a través de la fenomenología, que la realidad es acogedora, omniabarcante. Por tanto, en ella caben todo tipo de realidades incluso aquellas en las que ni siquiera se considera la existencia.
Pero obviando este punto, sí hay un planteamiento muy interesante en el diálogo de Jin Shi y Bao Dong al hablar de original y copia, algo que se refleja claramente en la exposición de la Galería Magee Art. No existe una representación de la realidad que sea una copia perfecta porque existe la temporalidad. La copia será siempre a posteriori y tendrá, por tanto, otro contexto. No obstante, no existe más realidad en el original que en la copia. Ambos tienen su existencia en una categoría aparte de su ser-copia o de su ser-original.
Temas como la diferencia ontológica o la pluralidad de realidades que subyacen a la obra de Jin Shi están acompañados por otros, de igual profundidad, como el concepto de simulacro, patente en las fotografías de accidentes de coches que podemos ver en la exposición. Junto a ellas se expone la maqueta-instalación que se usó para obtenerlas colocada al fondo de la Galería tras una cortina negra que, a modo de teatrillo, encaja perfectamente con los triciclos y el resto de las fotografías.
El simulacro, tan bien ejemplificado por artistas como Cindy Sherman, es una de las fuentes de preocupación de nuestros días. Hoy, que la realidad virtual avanza a pasos agigantados, nos preguntamos si seremos capaces de distinguir realidad de ficción en unos años cuando nuestros sentidos dejen de darnos datos fiables. Esta pesadilla cartesiana nos preocupa y nos fascina al mismo tiempo y contribuye a que Jin Shi sea el artista que desea ser un agitador de símbolos, un creador de discursos, un perturbador de realidades.
Realidad no Realista, Premio Festival Off Saab de PHE 09, hasta el 18 de septiembre en la Galería Magee Art.
Fecha de inicio: 15 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Marzo de 2012.
Fecha de inicio: 13 de Enero de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Enero de 2010.
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