La exposición de Sandra Gamarra (Lima, 1972) tiene dos partes bien diferenciadas que encajan con la disposición en dos amplias salas de la Galería Juana de Aizpuru.
Una de ellas, contiene una colección personal de fotografías sacadas de diversos medios. Todas ellas enmarcadas y situadas sobre una línea recta, nos muestran elecciones hechas por la artista, con imágenes que podríamos calificar de sociales, artísticas o culturales en general, procedentes de revistas, periódicos o libros.
Mujeres balcánicas en medio del llanto, anocheceres de ensueño, o espectadores contemplando la última exposición de Sorolla, se mezclan en la inteligencia y memoria cultural de la artista, transformándose, un palmo abajo, en deliciosas pinturas de los más diversos estilos.
Así, por ejemplo, Alemania en negro, con una foto periodística de Angela Merkel, se convierte en un oscuro retrato propio del expresionismo germano. Mientras las fotografías nos enseñan África, China o Europa del Este, en las pinturas que se sitúan tras la separación ecuatorial, se copia la imagen a modo de bosquejo rápido de pintor orientalista del XIX, o con pocos trazos impresionistas y en pequeño formato. Entre estos y aquellos otros muy goyescos, del último Goya, finalmente observamos una pintura figurativa muy fresca y colorida.
No es extraño pensar que la autora haya querido hacer su propia “Historia del Arte” al variar el estilo de pinturas, ya que entre ellas y las fotografías se intercalan imágenes de Velázquez, Rubens, Monet, Picasso, Barceló o Damien Hirst. Con ello confronta la cultura y arte de ayer y hoy, con la política y vida en general de nuestro tiempo, ofreciendo un recorrido cronológico en las imágenes inferiores (las pinturas) y uno más bien temático en el superior (las fotografías originales)
La otra parte de la exposición, cuenta con cinco lienzos de gran tamaño y tres instalaciones.
Para hablar de éstas tres, y en recuerdo de la célebre frase de Jorge Luis Borges “Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”, podríamos añadir que también lo es el lienzo. Si oyese esto el maestro tras ver esta exposición, a buen seguro, aceptaría.
Esta cita define de maravilla lo que es el recuerdo de lo leído, éste que nos invade cada vez que en una tienda u hogar, vemos las tapas de los libros con las que convivimos o hemos convivido por un tiempo. Sandra Gamarra, al reproducir sobre lienzos de “bolsillo” numerosas portadas de obras literarias de su mismo tamaño y al borrar los títulos y nombres de sus autores, apela a nuestra imaginación y memoria por medio de la apropiación, gracias a el poder de la imagen y creando así la imagen de un libro perfectamente reconocible.
Los cinco grandes lienzos refuerzan la idea de evocación, presente también en los libros, en cuanto a la imagen mental que formamos a raíz de su forma física. Si bien están menos logrados que las instalaciones vecinas, al enfrentarse con problemas como son la perspectiva, la repetición o la diversidad, a través de ellos Sandra Gamarra viene a responder al tópico dilema: ¿pintura antigua o moderna? ¿ figurativa o abstracta?
La artista peruana Sandra Gamarra, afincada en Madrid desde hace 8 años ha expuesto en nuestro país en lugares como el MUSAC en 2007, en la exposición Existencias o en OTR espacio de arte en 2008. La 53ª Bienal de Venecia, en 2009, mostró también Peregrinos III, un políptico compuesto por siete pinturas en uno de los espacios más representativos de la Bienal.
Sandra Gamarra trabaja actualmente con las galerías Juana de Aizpuru en Madrid, Altamira en Gijón, Leme en São Paulo y Lucía de la Puente en Lima.
En orden de aparición
Sandra Gamarra
Hasta el 20 de febrero
Galería Juana de Aizpuru
Calle del Barquillo 44
28004 Madrid
91 310 55 61
Fecha de inicio: 13 de Octubre de 2010.
Fecha de inicio: 26 de Febrero de 2010.
Fecha de inicio: 02 de Octubre de 2009.
Fecha de inicio: 05 de Febrero de 2009.
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