Las galerías españolas volverán el año que vienen a VIP Art Fair si la feria se compromete a solucionar los errores de esta edición
El misterio de cómo sería la primera feria de arte online de la historia se ha desvelado. No se puede decir que haya sido un gran éxito de ventas, pero en las galerías participantes predomina el optimismo respecto a los contactos realizados. Algunas de ellas han cerrado ventas importantes durante la feria (se puede consultar un informe más detallado de las obras y precios aproximados lanzado por la propia feria en su página web y cuyo resumen se puede ver al final de este artículo) pero la gran mayoría deben por el momento contentarse con una lista interminable de direcciones de email facilitada por la organización de la feria con la que seguir trabajando en las siguientes semanas.
La interfaz de la feria, presentada por primera vez al público en Miami Art Basel, resultó de fácil uso para aquellos que tuvieran unas nociones básicas de navegación, aunque los fallos del servidor en cuanto a capacidad y velocidad fueron una constante protagonista en los dos primeros días de la feria hasta que la organización se decidió a deshabilitar la que debía ser la herramienta más preciada y una de las características verdaderamente innovadoras del evento, el chat, que permitía poner en contacto directo a los visitantes con las galerías. Una vez suprimido este servicio, que hizo que las galerías emprendieran su propia aventura de mailings a sus contactos avisando del fallo, la feria recuperó de nuevo la compostura. Salvaron así un imprevisto que de no haber sido abordado con gran capacidad de rectificación (la opción chatea con la galería se transformó en contacta con la galería, a través del ya tradicional email) y velocidad habría arruinado por completo este primer intento internacional conjunto de comercializar arte a través de la red.
La organización de la feria, encabezada por sus creadores Jane y James Cohan junto a Jonas y Alessandra Almgren, han mantenido en todo momento el contacto con las galerías implicadas informando puntualmente de los fallos en el sistema que se sucedían y esta dedicación ha contribuido a que las galerías, aunque molestas, no perdieran la calma. El plazo de reclamaciones para las galerías está abierto hasta el 23 de febrero, periodo tras el cual se determinará la compensación que recibirán las galerías por no haber podido atender a sus clientes de la manera deseada. No obstante, no hay mal que por bien no venga y el fallo en el chat hizo que de las 18 horas que debían atender las galerías su stand, según recomendaciones de la feria para no perder clientes de otros husos horarios diferentes al de su país de origen, se volviera al horario habitual de atención propio de una galería.
La representación española en esta primera edición de VIP Art Fair corría a cargo de la Galería Juana de Aizpuru y de la Galería Elba Benítez. “Lo tomamos como un experimento, sabiendo que íbamos a correr ciertos riesgos. El lunes 24 (tercer día de los nueve que duraba la feria), tras el fallo del chat, nos ofrecieron un report de todos los visitantes que entraban en nuestro stand y el número de clicks que habían realizado en las obras” comenta Elba Benítez a Revista Claves de Arte, que a pesar de no haber realizado ninguna venta durante VIP Art Fair espera poder cerrar la próxima semana en ARCO algunas de las negociaciones que inició con sus contactos y añade, “esta feria es un apoyo, pero nada puede sustituir a la experiencia de una feria en vivo. Quizá se puede decir que VIP Art Fair ha acelerado las cosas, hemos hecho más contactos en menos tiempo”. Como parte del contrato la feria se comprometía a facilitar a las galerías participantes un listado con todos los visitantes de la feria (de ahí la importancia de la obligación de registrarse para entrar) y con todos los visitantes de su stand.
Juana de Aizpuru por su parte está igualmente de acuerdo en que esta feria no sustituye a las ferias convencionales. “Desde el principio me pareció un buen proyecto, pero hay que pulirlo. Desde luego es una feria dirigida a coleccionistas que conocen a los artistas y que saben ver las obras. No es para visitantes en general ni para coleccionistas potenciales. Es una feria VIP tal y como dice su nombre, es decir, es mercado más que nada” nos cuenta Juana de Aizpuru que ha sido una de las galerías que ha registrado ventas. “Hemos vendido por el momento cinco obras. Tres a Moscú, una a Panamá y otra a São Paulo, todas ellas a coleccionistas nuevos para la galería”. Buenas noticias, sobre todo si se tiene en cuenta que las galerías presentes en la feria se han ahorrado el transporte, las exportaciones, los seguros, los billetes de avión, alojamiento y muchas otras molestias de las ferias internacionales. Por 15.000 € con todo incluido, precio que ha desembolsado la Galería Juana de Aizpuru por situar su stand en VIP Premier Large, la zona con más capacidad expositiva de VIP Art Fair, se pueden colocar 20 piezas a la vista de los visitantes y mantener otras 80 en stock.
Y lo cierto es que las galerías han aprovechado la oportunidad y han hecho honor a su reputación como grandes nombres del galerismo internacional llevando muy buenas obras a la feria. El alto nivel tanto en artistas como en trabajos presentados ha sido uno de los valores de VIP Art Fair, un acrónimo que ha cambiado su significado habitual por el de Viewing in Private.
Una de las mejores partes de la feria ha sido tener la oportunidad de visionar las obras de videoarte expuestas en su totalidad y con una calma desconocida antes en cualquier otra feria. Igualmente, se han podido exponer trabajos que por sus grandes dimensiones, habrían sido imposibles de trasladar a una feria al uso. Las diferentes zonas de la feria no han estado carentes de atractivo. La visita se podía realizar a través de la selección elegida por diferentes personalidades del mundo del arte -como los comisarios de la Tate Jessica Morgan y Gavin Delahunty o coleccionistas como el tenista John McEnroe- o bien siguiendo los recorridos marcados por la situación de los stands. Se pudo ver además una serie de vídeos sobre colecciones privadas entre las que se encontraban la Colección Rachofsky de Dallas, la Colección Obayashi de Tokyo o la Colección Mallin de Nueva York.
Y es que la feria ha sabido satisfacer la demanda de información cada vez más exhaustiva que tienen los coleccionistas sobre artistas y galerías. Un buen número de informaciones extras (biografías, vídeos, artículos y otros materiales susceptibles de ser colgados en la red) acompañaban a cada una de las obras expuestas, posibilidad que hacía de la visita una experiencia mucho más enriquecedora.
El rótulo “Thank you for visiting VIP Art Fair. The 2011 fair has closed. See you again next year” que aparecía al cierre del último día en la web nos ha dejado con ganas de más. Sobre todo, con ganas de seguir viendo como la tecnología e internet aplicados al mundo del arte cada día cuentan con más seguidores. Hace unos días Google lanzaba Google Art Proyect, una página que permite ver el interior de grandes museos internacionales y en la que han participado el Museo Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza. Saber aprovechar las posibilidades de la red para poder compartir y disfrutar de la información queda en manos de aquellos que no se muestran temerosos ante el progreso de las nuevas tecnologías y tienen la voluntad de participar como pioneros en nuevos retos, que como VIP Art Fair, no están exentos de riesgos pero que ejemplifican la enorme potencialidad de la aplicación de los recursos tecnológicos al mundo de la cultura.
Datos de VIP art fair
9 días de duración. 41.000 visitas de 196 países. 138 galerías de arte contemporáneo participantes de 30 países. Más de 2.200 artistas y 7.500 obras.
Algunas de las ventas de VIP Art Fair
Sadie Coles HQ (London)
Rudolf Stingel’s. Die Birne (2002) $500,000-$1,000,000 USD
Angus Fairhurst. I'm sorry, and I won't do it again (2004) £150,000-£200,000 GBP.
David Zwirner (New York)
Chris Offili . Mary Magdalene (Infinity) (2006) $250,000-$500,000 USD.
Alexander and Bonin (New York)
Mona Hatoum Bourj (2010) $100,000-$250,000 USD
Diango Hernández. Leg me, chair me, love me (2010) $25,000-$50,000 USD.
James Cohan Gallery (New York)
Fred Tomaselli’s. Study for Night Music for Raptors (2010) $100,000-$250,000 USD,
Yinka Shonibare’s The Sleep of Reason Produces Monsters (2008) £25,000-£50,000 GBP.
White Cube (London)
Christian Marclay’s Sound Holes (2007) $50,000-$100,000 USD.
John Berggruen Gallery
Beatriz Milhazes $100,000-$250,000 USD.
Anna Schwartz (Melbourne, Sydney)
Jan Nelson $25,000-$50,000 USD.
Galerie Max Hetzler (Berlin)
Toby Ziegler €5,000-€10,000 EUR.
Galleri Nicolai Wallner
Christian Schmidt-Rasmussen €5,000-€10,000 EUR
LTMH Gallery (New York)
Amiri Akhavan $10,000-$25,000 USD.
Fecha de inicio: 15 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 08 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 13 de Enero de 2012.
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