Ésta es una exposición sobre versiones. Sobre cómo contamos la(s) Historia(s), sobre lo que no contamos, sobre lo que ya hemos dicho. Der Italiener, exposición de Bernardí Roig (Palma de Mallorca, 1965) en la Galería Max Estrella forma parte de un relato de Thomas Bernhard que escribió el autor en 1963 sobre las fosas polacas del genocidio nazi. Ferry Radax llevó este relato al lenguaje cinematográfico en 1971, y Roig lo reinterpreta en la exposición que acoge la galería madrileña. No sólo acorta su duración, sino que además juega con los subtítulos. Así, leemos sentencias que no forman parte del original, pero que, curiosamente, encajan perfectamente en el discurso narrativo: “Uno se da cuenta de todo lo que no ha hecho” y “Las pasiones son contradictorias” son algunas de ellas.
Al vídeo lo acompaña un manual que contiene algunas otras afirmaciones interesantes: “Esta bulimia icónica en la que vivimos”, o “Uno se manifiesta siempre a escondidas, tiene el rostro desdibujado”, apoyando esa idea de Paul de Man de la autobiografía como “desfiguración”. En efecto, así son los retratos que invaden el espacio de la galería: difusos y borrosos, afirmando la imposibilidad de afirmar nada, ni siquiera quiénes hemos sido. Frente a los objetos físicamente cognoscibles de la modernidad, casi congelados, Bernardí Roig nos habla de cierta dislocación empírica. Esa “bulimia icónica” tiene que ver con Aby Warburg, y con la tesis sostenida en Atlas, la exposición sobre el historiador del arte en el MNCARS. ¿Qué hacemos para deglutir tantas imágenes? ¿Cómo podemos asumir el mundo y saber lo que hemos visto? ¿Cómo reproducir lo que ha pasado, cuando, a pesar de tanta comunicación, quedan cosas por contar?
El nazismo es un espacio generador de vacío en Occidente, porque por mucho que se trate como tema, siempre termina siendo una forma, un contenedor en el que se incluyen “otros asuntos” que no tienen nada que ver con los hechos en sí. Así, emplear una película de “otro” que a su vez versa sobre “otra cosa” y alterarla a través de textos es el mismo resultado que crear una obra realista y fidedigna sobre la Alemania nazi. ¿Cuál es la versión original? Alguien dijo: “¿Quién testifica por los testigos?” Y una vez más: ¿cómo podemos contar nuestra autobiografía?
Tal y como dice Leigh Gilmore, la autobiografía se construye sobre la mentira. Además, pone en marcha toda una serie de mecanismos de poder, siguiendo el análisis de Foucault. En efecto, en cualquier “confesión”, en cualquier relato “validado” bajo el principio de verdad y memoria, se establece un reparto de papeles: el confesor, el juez que escucha y juzga tal confesión, la experiencia olvidada, los resquicios que ocultan lo que no se puede contar.
Pero, como dice Terry Goldie: “El problema no es el aura positiva o negativa asociada con la imagen, sino la imagen en sí misma” Ningún acto es neutral, y eso es algo que ha puesto sobre la mesa la llamada “posmodernidad”. Como dice J. Davis, no importa que encontremos un estilo que se adapte a nosotros, porque el autobús posmoderno nos terminará cogiendo. Y una cita más: en el manual de la exposición se puede leer una interesante afirmación de Fassbinder: “Ya no hay que contar historias, sino restituir una actitud”.
Esa actitud aparece de manera evidente en el vídeo sobre el despedazamiento de un buey, en el que dos carniceros inciden insistentemente sobre el cuerpo del animal, sin que nada llegue a pasar. Es el mismo efecto que en el vídeo protagonizado por el propio Roig: en él, el artista se cose la boca delante de un público impertérrito, callado, cómplice.
Además de las tres proyecciones, en la exposición hay arte objetual, que integra siempre luces de neón para intentar plasmar cierta distancia psicológica, y, sobre todo, para retratar la frialdad del dolor. De nuevo, la figura de un buey abierto es suficientemente elocuente (y recurrente en la Historia del Arte) como para poder ser subvertida, alejada. A la inmediatez de la carne y los órganos (nada hay tan innegable) se opone la luz blanca del neón, como si fuésemos meros científicos en un laboratorio de experiencias.
Bernardí Roig
Der Italiener
Hasta el 23 de Julio
Galería Max Estrella
C/ Santo Tomé, 6 patio
28004 Madrid
Tfno: +34 91 319 55 17
Fecha de inicio: 15 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Marzo de 2012.
Fecha de inicio: 13 de Enero de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Enero de 2010.
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