VENI VIDI VICI, las célebres palabras con las que Julio César anunció al senado la rapidez de su victoria cerca de Zela, sonaban el martes, como un eco, en la Galería Ivory Press. Se presentaba la exposición Drama Turquesa, de Los Carpinteros, y allí, entre buen vino y mejores piezas, los artistas cubanos se enfrentaron a su batalla particular, es decir, a la afilada pluma, y por qué no decirlo, lengua, de la fauna del arte madrileño: galeristas, críticos, marchantes…
Qué duda cabe de que Ivory Press no sólo tiene buen ojo a la hora de elegir a sus artistas, pues la exposición es sin lugar a dudas impecable, sino que el poder de convocatoria de Elena Ochoa Foster resulta más impecable aún. No cabía un alfiler en la exposición, como no fuese enganchado a las solapas de los trajes que forman la pieza 16 m, que recibe a los visitantes en la sala.
Visto lo visto, sólo cabe pensar, ¿quiénes son y qué hacen estos Carpinteros para conseguir atraer la atención de tanta gente en una de las noches más frías de los últimos meses?
Se trata de los artistas cubanos Dagoberto Rodríguez y Marco Castillo. Su colaboración comenzó a finales de los años ochenta, como algo totalmente espontáneo, gracias a las charlas que mantenían siendo estudiantes en el Instituto Superior de Arte en Cuba, las horas de trabajo en el taller y el apoyo de René Francisco Rodríguez. Junto con Alexandre Arrechea, que colaboró con ellos hasta 2003, se formaron como colectivo en los años noventa. En este momento tan delicado, marcado por la revolución cubana y por la recesión, muchos artistas abandonaron el país, dejando un vacío que para ellos fue una ventaja, ya que les permitió ocupar el centro mismo de aquel escenario.
Ahora, veinte años después, quedan ya lejos esos “comienzos primitivos” en los que tenían que salir de noche al bosque para cortar árboles con los que fabricar sus obras. Los Carpinteros ya no están sometidos a estas restricciones o limitaciones materiales, algo que se refleja en su obra, caracterizada por la variedad de técnicas y disciplinas. En la muestra que ahora presentan, la mayor exposición individual de este dúo en Europa en la última década, se pueden ver dibujos, esculturas e instalaciones, algunas de las cuales han sido concebidas especialmente para este espacio.
Pese a que recientemente han dicho que el comentario político no es su fuerte, lo cierto es que dicho discurso está implícito en sus obras. Es decir, que si uno pretende ver simples objetos de la vida cotidiana sacados de su contexto, puede perfectamente quedarse ahí, pero el que quiera no sólo ver, sino mirar, encontrará constantes referencias a la situación actual de Cuba. Decían los minimalistas, What you see is what you see, pero poco hemos tardado en descubrir que uno siempre ve más de lo que hay, o de lo que desearía que hubiese. Y es que detrás de cada persona, de cada artista, se esconde una mirada subjetiva, atravesada por su pasado y sus experiencias y que bebe de todo aquello que le rodea. Hablar de algo sin mencionarlo es casi más difícil que no decir nada, y aquí se dice sin decir, en una insinuación que se desparrama por la Galería, como lo hacen las piezas de la serie Derrames. Tambores, congas y lámparas de queroseno que se deshacen, dejando el rastro de su presencia en el suelo.
Todas las obras de la muestra están extrañamente conectadas, una conexión siniestra, decía ayer Marco Castillo. Una estructura de madera que parece una jaula, y que recuerda a la pieza de Jorge Pineda que se ha podido ver recientemente en el festival S.O.S 4.0, curiosamente un artista caribeño también. Las aletas, que crean un círculo del que no se puede escapar, ventanas y puertas que no dejan entrar ni salir y que recuerdan a las cárceles de Piranesi. Cárceles, encierros, de Cuba no se puede salir.
Si volvemos a esa idea del artista atravesado por la realidad de su tiempo, no podemos olvidar que Los Carpinteros se mueven entre Cuba y Estados Unidos y de ahí a Europa. Exposiciones en Nueva York, Londres, Madrid, La Habana… Hace unos días comentaban, "nuestra obra es una ficción como la del Señor de los Anillos, pero a lo tropical", y puede que con esta frase se refieran justo a eso, a que su obra surge de una multiculturalidad. Piezas técnicamente perfectas, realizadas con materiales resistentes, de colores brillantes y con referencias a la tradición, son a su vez portadoras de un contenido más profundo, que esconde esa raíces cubanas de las que no pueden, ni quieren desprenderse, y que en ese decir sin nombrar, señalan una realidad disfrazada de objeto imposible.
Los Carpinteros
Drama Turquesa
Hasta el 24 de julio
IVORY PRESS ART + BOOKS
C/ Comandante Zorita, 48
28020 Madrid.
Noticias Relacionadas:
Fecha de inicio: 15 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 08 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 13 de Enero de 2012.
® CLAVES DE ARTE 2009.Todos los derechos reservados