
“Quiero promocionar Extremadura”
Helga de Alvear
Galerista
RCA: Después de 30 años formando una Colección finalmente haonseguido mostrarla en un espacio propio, creado para ella, el Centro de Artes Visuales de la Fundación Helga de Alvear en Cáceres inaugurado el 3 de junio de 2010. ¿Cómo fue el proceso que ha desembocado en la apertura del centro y qué está previsto para los años sucesivos?
HdeA: Bueno, realmente hemos empezado a buscar un lugar para una colección a partir del 2003 y en el 2005 tuve la entrevista con el Sr. Rodríguez Ibarra y a partir de ahí empezaron las propuestas y las conversaciones para hacer el Centro de Artes Visuales. Antes de aquello estuvimos dos años buscando diferentes sitios, incluso en Alemania, pero al final lo he conseguido. Ahora hemos hecho la primera parte que es la casa antigua, la casa grande, y para el 2011 se pedirán los papeles y permisos para que el proyecto siga adelante. En enero del 2012 se empezará a construir y yo supongo que en el 2014 inauguraremos el complejo entero.
RCA: ¿Qué requisitos tenía que tener el emplazamiento que buscabas?
HdeA: Yo estaba buscando un sitio en el que albergar mi colección, que es muy grande, y para eso necesitaba el sitio adecuado, porque tengo obras inmensas y necesitaba un lugar grande de exposiciones. Siempre he tenido en mente el ejemplo de un pueblo de Alemania que se llama Wolfsburg y que sólo era conocido en el mundo por ser la fábrica de Volkswagen y, de repente, hicieron allí un centro de arte y hoy en día todo el mundo del arte lo conoce. Eso es lo que quiero conseguir, que Cáceres suene como un lugar de arte, que ya lo es. Yo Extremadura quiero promocionarla como sea.
RCA: Te has convertido en la mejor embajadora que tienen ahora mismo.
HdeA: Pues alguien tiene que hacerlo y a mí me encanta. Tiene unos lugares maravillosos que hay que visitar.
RCA: Ahora mismo tu objetivo a corto plazo es promocionar el Centro de Artes Visuales. ¿Cómo te planteas cumplir este objetivo?
HdeA: Bueno, vamos a hacer intercambios con otros centros en el extranjero y estoy en trámite para hacer exposiciones con la Colección en Brasil. Además he hecho una coproducción con la Serpentine Gallery de Londres de una exposición de Philippe Parreno que vendrá en octubre a Cáceres. Tengo que mover esto como sea y se conseguirá. En esta vida si quieres algo, lo consigues. Sólo tienes que quererlo mucho.
RCA: ¿Cuánta gente trabaja en el Centro de Artes Visuales ahora mismo?
HdeA: Ahora mismo muy pocos, tenemos fijos tres personas, una persona que se tiene que ocupar de todas las instalaciones, y que es una persona importantísima, y más de 10 azafatas
RCA: Tu colección es una de las mejores de Europa…(Helga de Alvear corta la pregunta para añadir apresuradamente)
HdeA: No, no, eso son tonterías. Yo tengo amigos que tienen super colecciones, todas diferentes y cada una con su carácter. Hay muchas super colecciones de arte contemporáneo en Europa y en América muchísimas más. Ese sello no me lo pongáis. Soy una coleccionista que tiene una buena colección, pero la mejor ni hablar.
RCA: Hablando ahora de tu faceta como coleccionista. ¿Dónde compras las obras que formarán parte de tu Colección?
HdeA: Empecé a comprar arte español en España y luego en las ferias me familiaricé con el arte internacional. Comencé comprar en galerías de fuera, pero ahora poco a poco estamos teniendo estupendas galerías en España que tienen artistas que vienen de fuera, entonces yo compro primero a mis colegas. Si hay una galería en España que trae un artista que me interesa, por supuesto, compro primero aquí. Y así ayudamos a levantar ARCO. No obstante, yo he estado muchos años en el comité de Basilea, en Art Basel y compro mucho ahí, también compro mucho en Frieze y en las ferias en las que participo.
RCA: ¿Es importante en momentos como estos ayudar a ARCO realizando en la feria las adquisiciones?
HdeA: Este año ARCO es muy importante porque tenemos que levantarlo como sea. Empezamos en el 82 y fue muy difícil empezar una feria de arte en un país en el que no había galerías. Desde luego Juana de Aizpuru hizo un trabajo increíble, ayudada de las otras cuatro o cinco galerías importantes que se involucraron y que conocían a su vez a otras galerías y así fue como conseguimos poco a poco que pasara todo el mundo por aquí.
Los mejores, todos, ha estado aquí, pero si vienen dos años y no venden porque no hay coleccionistas o los coleccionistas compran en el extranjero porque es más barato traer las obras de fuera ya que la importación sólo es un 7% (aquí nosotros tenemos que pagar un 18% de IVA), tú me dirás. Yo no sé cómo los políticos no hacen cuentas. Si queremos tener una feria de arte contemporáneo o lo hacemos bien o más vale que se caiga del todo, la cerremos y punto.
España no cuenta en ese sentido. No tenemos más que Fitur o algo divertido, pero si queremos ser un país serio con una feria de arte…vinieron las mejores galerías y se dejó caer, entonces ahora tenemos que empezar otra vez de cero. Estamos dispuestos, somos unas cuantas galerías involucradas, por supuesto, con Carlos Urroz que conoce muy bien su oficio. Carlos ha estado muchos años en Ifema con Rosina Gómez-Baeza y después ha estado conmigo en todas las ferias internacionales, así que conoce coleccionistas, conoce a todo el mundo. Si alguien lo puede levantar otra vez será Carlos, pero claro, si no hay coleccionistas… por favor, que vengan los coleccionistas.
RCA: Hace dos años parte de tu Colección estuvo presente en ARCO.
HdeA: Me dijeron que yo quería presumir y me molestó mucho. Alquilé 600 metros cuadrados para hacer una exposición y ayudar a ARCO, pero nadie me compró nada y unos cuantos y dijeron que yo quería presumir con mi Colección, cosa que no era mi intención de ninguna manera. Así que en ARCO 2011 estoy con mi stand, como todos los años, con mis artistas y nada más. La Colección en ARCO no se va a volver a ver. Fue un poco triste, por eso el año pasado yo dije NO a la feria. Coincidió con el NO, Global Tour, de Santiago Sierra que había llegado a Madrid y eso fue lo que dije yo: ARCO NO.
RCA: ¿Has vendido algunas obras de tu Colección para comprar otras?
HdeA: Una vez en la Colección, la obra tiene un punto azul y ya no sale. Tengo una teoría, si la obra no es lo suficientemente buena no entra en la Colección, hasta que lo sea. A veces he comprado obras que resultaron ser después suficientemente buenas, aunque al principio parecía que no lo eran.
RCA: Así que tienes una parte cerrada de la Colección y otras obras que están esperando para formar parte de ella.
HdeA: Exactamente, esas obras tienen que crecer. El artista tiene que demostrar. Yo tengo la intuición de que sí, pero esperaré.
RCA: ¿Qué crees que dice tu colección sobre ti?
HdeA: Una colección habla siempre sobre el coleccionista, si es que está hecha por él. Hay muchas colecciones que están hechas por comisarios. Hay gente que le gusta tener una colección y le encargan a tres o cuatro personas que les compren obras y eso es perfecto, hay grandes colecciones así. Yo soy de los coleccionistas coleccionistas. Yo busco las obras, aunque me equivoque y si no llegan a ser buenas, pues no llegaron, pero muchas veces sí que han llegado a ser buenas y eso es un éxito. Eso es lo que me da alegría.
RCA: ¿Cómo es tu relación con los artistas?
HdeA: Tengo una relación muy correcta, pero alguna vez he tenido problemas. Todo el mundo quiere que tú le quieras más que a este y te dicen “a mí me compras y a este no se qué y la exposición y cuando me toca”, al final, como coleccionista te quedas muy solo.
Yo quiero seguir siendo galerista. Me encanta ser galerista, es decir, que la Colección perfecto, que la expongan y que tiene que haber un director que lleve todo esto, porque tiene que ser un centro importante y tiene que haber gente capaz, historiadores y de todo, pero a mí me gusta ser galerista.
RCA: Conocemos muy bien tu etapa española, cuando empezaste a trabajar con Juana Mordó, pero antes habías viajado por muchos sitios…
HdeA: Sí, estuve tres años en un colegio al sur de Alemania en el lago de Constanza y luego dos años en Suiza. Yo quería ser pianista y a mi padre eso le pareció espantoso. Dije, pues entonces tampoco voy a estudiar ninguna carrera, voy a estudiar idiomas. Y por eso estuve dos años en Suiza. Hablo muy bien francés. Luego, pasé también un año en Inglaterra, porque mi padre tenía una oficina ahí y estuve muy “vigilada” y luego vine a España para aprender español y aquí me quedé para siempre.
Estuve muchos años como señora de Alvear, tuve tres hijas, pero de repente las hijas crecen y yo pensé: qué hago ahora, jugar al golf o tener una tienda de ropa… y entonces tuve la suerte de poder sentarme con Juana Mordó y aprender el oficio de galerista. Es un oficio muy difícil, lo digo siempre y la gente no me cree. Todo el mundo piensa que es comprar y vender y no, sobre todo si quieres tener éxito. Tienes que convencer a los coleccionistas de que el artista que tú representas es buenísimo, porque al final desgraciadamente la gente no compra porque una obra de arte le gusta, sino que compran con la idea de que la obra algún día vaya a tener algún valor y eso a mí me da mucha pena.
Obviamente, luego te alegras de haber comprado el Andy Warhol, o el Gerhard Richter o el Sigmar Polke cuando todavía podías comprarlo, pero también he comprado mucha gente que han tardado muchísimo más tiempo en hacerse importante y por eso tengo mucha más obra.
RCA: ¿La mejor virtud de un galerista es entonces ser buen vendedor?
HdeA: Yo soy una malísima vendedora, tengo buenos vendedores. Yo siempre digo, si viene una crítica fatal es que todavía no soy lo suficientemente buena. No he llamado jamás a un cliente para decirle que tengo una cosa buenísima, no, tienes que venir tú, coleccionista, y tienes que enamorarte. Si eso no lo consigo, mal. Siempre he pensado así y Juana Mordó pensaba así.
Yo hago super exposiciones, con las que sabes que vas a tener una buena crítica y entonces la gente tiene que venir. Con esta exposición (Amigos de Elmgreen & Dragset), no he hecho ninguna propaganda antes. La gente tiene que venir porque tienes super artistas.
Una vez en Basilea un colega y amigo galerista alemán que estaba en el comité de la feria de Colonia me dijo: “si vienes otra vez con la morralla con la que has venido este año te echamos”. Yo había vendido 17 cuadros de la morralla que él decía y me quedé hecha polvo, pensé que todo lo que yo tenía de Juana Mordó era buenísimo. No dormí en toda la noche y al día siguiente le dije pregunté si él creía que todo lo que yo tenía era malo y me dijo: “no, tú tienes super artistas, pero tienes que limpiar el polvo como en todas las casas, así que empieza a limpiar el polvo”
Empecé a limpiar el polvo y mira, he salido para adelante. Desde entonces limpio el polvo de vez en cuando. Es muy molesto a veces y muy duro, pero si no limpias el polvo te vas llenando de cosas tremendísimas.
RCA: ¿Cómo conociste a Juana Mordó?
HdeA: Teníamos amigos comunes. El mejor amigo de mi marido era también arquitecto y hermano de Gerardo Rueda, José María Rueda, y nos llevaban a Cuenca. Allí, a través de los artistas de Cuenca, conocí a Juana, empezamos yendo de galerías y así empezó mi amistad con ella. Hablábamos el mismo idioma y nos caíamos muy bien. En esta vida de vez en cuando pasa un tren. Si estás en la estación en el momento que pasa, puedes subir, si no tienes que esperar al siguiente, que viene dentro de veinte minutos, pero es otro tren y parece que justo en ese momento yo ya estaba dispuesta a hacer otra cosa y Juana necesitaba a alguien que le ayudase, así que yo me senté allí cuatro años a aprender.
Mi marido me hizo un gráfico en el que tenía que devolver muchos millones a siete bancos y nos fuimos las dos a hablar con los directores de los bancos. Tiempo después, alguno de ellos me dijo que nunca pensó que ese dinero lo fueran a volver a ver. A Juana todo el mundo le tenía un respeto grandísimo. Yo todos los primeros de mes iba a devolver dinero y a los dos años la galería estaba limpia. A partir de entonces ya pudimos hacer otras exposiciones, pero estaba en un agujero muy profundo.
Cerramos la galería de la calle Castelló, porque les preguntamos a los artistas qué querían, si la galería grande o la pequeña y ellos querían volver todos a la pequeña. Y volvimos a la calle Villanueva, es decir, que en un momento dado ella tenía dos galerías, pero estaba siempre moviéndose con lo cual no estaba en ningún sitio. Y era mejor, cerramos Castelló 7, me quedé en Villanueva. Además de repente apareció el soporte fotográfico, nada fácil de exponer, y la galería era muy pequeña. Tenía que buscar un espacio nuevo. Entonces Armando Montesinos y Santos de la Torre, que me dijeron que tenía que cambiarle el nombre a la galería. Yo pensé que no me conocía nadie y ellos me dijeron que si no me conocía nadie ya haríamos que me conociesen. Yo siempre fui muy tímida y lo sigo siendo.
RCA: Y ahora estás en este espacio ya con tu nombre, la Galería Helga de Alvear en la calle Doctor Fourquet 12. ¿Fue muy larga la búsqueda?
HdeA: Sí, estuve cuatro años buscando un espacio adecuado. Mis artistas pensaban que era un teatro, que no estaba buscando de verdad, pero en la feria de Basilea Alexander me ofreció comprar su galería en Madrid, la galería Weber. Yo les dije que no tenía dinero y me contestó: yo te regalo todo. La compré muy barata, hoy en día regalada. Y casi no tuve que cambiar nada. Sólo tuve que hacer una pared en mitad de la segunda sala porque necesitaba un almacén. En España una galería necesita almacén. Ellos pensaban traer las exposiciones, exponer, vender todo y traer la siguiente. Luego se dieron cuenta de que no era así, que hace falta almacén para guardar las cosas y luego promocionarlas poco a poco.
Noticias Relacionadas:
Fecha de inicio: 15 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 08 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 01 de Octubre de 2012.
Fecha de inicio: 13 de Enero de 2012.
® CLAVES DE ARTE 2009.Todos los derechos reservados